Hoy en día no nos conformamos con tener una boca sana, aunque desde luego es lo más importante. Todos queremos tener una boca bonita. A veces nos fijamos más en la boca de las personas que incluso en sus ojos. Tener una boca preciosa es posible para todos!. Dominamos todas las técnicas y hay muchísimas posibilidades y dispositivos.

Destacamos los tres métodos  más actuales:

La Ortodoncia invisible con férulas transparentes,                             

La ortodoncia está viviendo una auténtica revolución. Hemos pasado de tomar medidas con pastas, a hacer escáners intraorales. De pegar brackets, a diseñar sonrisas digitalmente, e imprimir en 3D, alineadores plásticos, que van poco a poco moviendo los dientes. Es una ortodoncia muy estética, casi invisible, con la que las molestias se minimizan del todo. La higiene y la masticaión, son iguales que sin aparatos. Las encías no se inflaman ni sufren cambios. No hay dolor, no hay urgencias, y las visitas de revisión se distancia mucho más que con los brackets. Incluso se puede hacer cierto control a distancia, con fotos y monitorizadores.Nuestra elección es el método de invisalign y de Angel Aligner, sin duda las mejores. Los resultados son excelentes, similares o mejores, a los que obtenemos con los brackets, en calidad, y en el tiempo invertido. No queremos mover, no lo movemos!

La ortodoncia de baja fricción.

Para los pacientes que desean seguir tratándose con brackets, nuestra elección son los brackets de Damon de baja fricción, las mejores del mercado.

Aparentemente es ortodoncia convencional, con brackets, pero estos tienen un diseño mucho más avanzado, con autocierre, no siendo necesario cambiar ligaduras que unen el bracket al arco. La fricción es 200 veces menos que con los brackets que utilizábamos anteriormente. Se pueden espaciar más las visitas al ortodoncista. Los resultados son sonrisas más amplias, plenas, en menos tiempo y con menos molestias.

La  ortodoncia lingual,

es el único tratamiento que realmente no se ve. Los brackets van cementados en las caras linguales y palatinas de los dientes. Es un sistema que en su tiempo fue bastante demandado y muy válido, para maloclusiones que no sean demasiado severas. Actualmente lo utilizamos de forma puntual, y no tiene mucho sentido su uso, por su coste económica y dificultad técnica. Ha sido desbancado por ortodoncia plástica digital.